“Unir Malvinas” nace como desafío de superación personal con el objetivo de rendir homenaje a los caídos en la Guerra de Malvinas, a través de los valores del deporte.

La elección del deporte como instrumento a través del cual promover un mensaje de paz está asociado al aporte de valores de desarrollo personal y social que promueve el mismo: solidaridad, responsabilidad, esfuerzo, cooperación, disciplina y, fundamentalmente, respeto por el prójimo.

El principio del respeto incluye la cultura de los habitantes de las islas. Se tuvieron en cuenta al momento de planificar los recorridos que se realizaron en diciembre de 2016 en la Isla Soldad: normas de convivencia locales y las sugerencias hechas por habitantes sobre los homenajes a realizar a los soldados británicos. Por ejemplo, no colocar rosarios en las tumbas, no desplegar banderas argentinas en los memoriales y no pintar grafitis.

“Unir Malvinas” promueve un mensaje de paz entre ambos países, el cual se incluye en todas sus acciones, por ejemplo; en 2016, mediante la unión de ambos cementerios, y en 2018, con la realización de 500k, distancia equivalente a dos vueltas a la Isla Soledad -una en honor de los argentinos y, la otra, de los británicos-. Este evento se realizó en la Ciudad de Mar del Plata, con el apoyo del Club A. Aldosivi.

Mucho han tenido que ver con la inspiración de realizar el proyecto “Unir Malvinas” el Comodoro Pablo “Cruz” Carballo, Cruz al Heroico Valor en Combate, quien transmite los mismos valores que mi padre y, sobre todo, el amor a la patria y el respeto a los héroes argentinos y a los caídos británicos; el Coronel (RE) Ítalo Ángel Piaggi, fallecido hace poco y a quien los argentinos le debemos un homenaje; VGM Ever Moriena, uno de los bravos del 25, creador de la mítica carrera 602k Atletas Extremos, que tanto me motivó y asesoró para llevar adelante este proyecto; Sebastián Armenault, ultramaratonista solidario y motivador serial. Su libro “Superarse es Ganar# fue fundamental para tomar la decisión de encarar “Unir Malvinas” y a una persona muy motivante, Mirian Cao; al amor de mi vida, Paula Kreitz. Sin ella, nada de todo esto sería posible y a todos aquellos que, de una u otra forma, me han incentivado a desafiar los límites para lograr este objetivo tan anhelado.

Como pregona el Comodoro Carballo: …”la vida es una continua opción. Uno va optando y cada opción se va ocupando el alma. Lo que hay que hacer es optar por el bien, por la verdad y por la justicia. Respetar, antes que nada a Dios y a la familia. Le diría a los jóvenes que tengan fé. El símbolo de la fé es la esperanza”